- No lo dudes, Ilé Eroriak- dijo al fin-. Ella es la mujer de mi vida.
Ilé Eroriak estaba aturdido. Titubeante preguntó:
- ¿Para siempre? ¿Siempre?
Rendido al fin, Marco se acomodó como pudo en los peldaños de piedra. A su lado, el muchacho parecía un ratoncillo. "Hombro con hombro, bajo las estrellas".
- ¿Qué dices, mi buen Ilé?
- Digo que si es para siempre.
- ¡Oh, no entiendes!- dijo él pacientemente. Digo que es la mujer que recordaré mientras viva.
Es un fragmento de 'Pequeño teatro', de Ana María Matute. Ayer terminé de leerlo. Me ha encantado. Os lo recomiendo. Feliz domingo.

Feliz Domingo!!
ResponderSuprimirEs un fragmento muy bien elegido, sugiere lo hermoso del libro, lo tendré en cuenta, muchas gracias!
Saludos :)
Me gusta la sombra de la pareja.
ResponderSuprimirGracias por la sugerencia, tomo nota.
Tomo nota, porque el párrafo es prometedor ;D
ResponderSuprimirAhora estoy leyendo,La piel del tambor, pero tomo nota para después,de todas formas para siempre,para siempre ,hay muy pocas cosas,todo se termina o se transforma,ley de vida.
ResponderSuprimirBuenos días,un abrazo.
Espero que os guste esta novela. A mí me pareció encantadora.
ResponderSuprimirQue más se puede pedir...muy buena entrada, creo que estamos todos un poco...¿ melancólicos ? no se...
ResponderSuprimirAún tengo pendiente el último libro que recomendaste. En la biblio a la que voy, no lo tienen.
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